Por qué la industria del transporte de animales vivos necesita cambiar urgentemente
Cada año, millones de animales emprenden viajes difíciles tanto dentro como fuera de Europa. Transportados por tierra y mar, estos seres sintientes cuentan con pocas normativas que protejan su bienestar, especialmente cuando son exportados a países fuera de la UE. Es vital que se modernice y fortalezca el Reglamento de Transporte de la UE, y que los responsables políticos consideren también un cambio hacia un comercio en el que ya no se requiera transportar animales vivos. “La protección de los animales no puede ser negociada. Cada ser vivo merece un trato digno y respetuoso”, afirma Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España, organización miembro de Eurogroup for Animals y parte de los esfuerzos para mejorar la normativa de la UE en bienestar animal.
La industria del transporte de animales vivos en la UE está plagada de problemas. No solo el sector afecta negativamente el bienestar de innumerables animales, sino que también se repiten tragedias. Los buques se retienen en las fronteras durante días, dejando a los animales abandonados sin comida ni agua. El descuido por parte de los trabajadores provoca lesiones, exposición a temperaturas extremas y más. Los viajes marítimos se realizan peligrosamente en embarcaciones que ni siquiera cumplen con los estándares más básicos en materia de bienestar animal.
En Eurogroup for Animals, llevamos años luchando por un cambio en esta problemática industria, y la UE por fin está respondiendo. Los responsables políticos de la UE han estado trabajando en el Reglamento de Transporte, la legislación que afecta el bienestar de todos los animales que son transportados, desde diciembre de 2023 – pero, lamentablemente, su propuesta inicial para actualizar estas leyes no es lo suficientemente fuerte, ni tampoco lo son las enmiendas posteriores.
A medida que el expediente avanza en el proceso legislativo, es fundamental que estas propuestas se adapten aún más para asegurar que se aborden adecuadamente las necesidades de bienestar de los animales que actualmente sufren en este sector. Idealmente, los responsables políticos de la UE también se centrarán en alternativas al transporte de animales vivos, de modo que ningún animal vivo se vea obligado a soportar viajes largos y difíciles que resultan intrínsecamente antinaturales para ellos.
Algunos datos rápidos sobre el transporte de animales vivos en la UE
Lo siguiente se extrajo de nuestro informe técnico 2024, Transporte de Animales Vivos: Es hora de cambiar las reglas. Descárgalo aquí para obtener más información.
En 2022:
- 1.562.618.904 ovinos, bovinos, aves de corral y cerdos fueron transportados vivos a lo largo de la UE y desde la UE hacia países no europeos;
- Las aves de corral representaron el 97% del total de exportaciones de animales vivos, lo que las convierte en la especie de animales de granja más comercializada. Los principales exportadores de aves en la UE fueron Hungría, República Checa y Polonia.
Además, en 2019:
- Se reportaron 57.523 toneladas de pescado exportadas vivas desde la UE, destinándose el 93% de estas a otros Estados miembros;
- 87.817 caballos, asnos, mulas y bardotos fueron transportados vivos a lo largo de la UE y hacia el resto del mundo.
¿Qué cambios son aún necesarios en el Reglamento de Transporte de la UE? Tal como está, los animales sufren innecesariamente durante el transporte debido a omisiones clave en la legislación vigente. Estas consideraciones tampoco se abordan de manera suficiente en la propuesta de actualización de estas leyes por parte de los responsables políticos:
- Limitaciones inadecuadas en los tiempos de viaje, lo que permite que los trayectos duren días (si bien la propuesta de transporte aborda parcialmente este tema, no incluye el transporte por mar dentro del límite de tiempo, lo que teóricamente permitiría que los animales permanezcan en alta mar durante semanas o incluso meses);
- Se permiten permisos para transportar ‘animales no aptos’, incluyendo animales embarazados en avanzado estado, heridos y bebés;
- Continúa permitiendo la exportación de animales a terceros países, donde los animales no están protegidos por las leyes de bienestar animal de la UE;
No se imponen condiciones de bienestar específicas para cada especie, lo que significa que las necesidades individuales de diferentes tipos de animales transportados, como aves de corral, conejos, vacas, ovejas y cerdos, no son atendidas adecuadamente.
El sector del transporte de animales vivos causa innumerables tragedias en todo el mundo
A lo largo de los años se han reportado varias tragedias en la industria del transporte. En 2024, 69 novillas embarazadas sufrieron un destino terrible tras quedar varadas en la frontera entre Bulgaria y Turquía durante más de cuatro semanas. A comienzos del mismo año, toros fueron retenidos en un puerto de Marruecos durante 19 días debido a problemas burocráticos, donde experimentaron un sufrimiento inmenso.
En 2020, el buque Gulf Livestock 1 se hundió frente a la costa de Japón mientras se dirigía a China, llevándose consigo a unas 6.000 animales. En 2019, más de 14.000 ovejas quedaron condenadas a morir en el Mar Negro tras volcarse un barco en ruta hacia Arabia Saudí. En 2024, la Animal Welfare Foundation reportó animales siendo arrastrados a las playas después de ser arrojados por la borda de embarcaciones de transporte, mientras que Essere Animali documentó cerdos que sufrían temperaturas de casi 50 grados centígrados en camiones de transporte, abandonados por los trabajadores.
Además, se transportan animales vulnerables a pesar de no estar aptos para viajes largos. El año pasado, diversas ONG firmaron cartas abiertas a la Comisión Europea y a Stena Line Ferries exigiendo el cese del transporte de terneros no destetados desde Irlanda hacia Francia. Los animales no estaban siendo alimentados durante este prolongado trayecto, lo que constituía una violación de la legislación de la UE. De manera similar, vacas lecheras embarazadas son transportadas en masa a Argelia desde Irlanda, enfrentándose a grandes peligros tanto durante el viaje como a su llegada.
La ausencia de normas de bienestar y de su aplicación en el comercio de transporte vivo está causando activamente daño a innumerables seres sintientes. Esto no puede seguir ocurriendo.
¿Qué cambios son necesarios en el sector del transporte de animales vivos?
Mejorar el bienestar animal en la industria del transporte de animales vivos es una cuestión de interés democrático. Ciudadanos de toda la UE exigieron leyes de transporte más estrictas en el Eurobarómetro de 2023. Específicamente, el 83% de los encuestados manifestó que el tiempo de viaje para el transporte de animales vivos dentro o desde la UE (para fines comerciales) debería estar limitado. De igual forma, los resultados de una consulta pública sobre el transporte de animales vivos, publicada en septiembre de 2024, muestran que los ciudadanos apoyan de manera abrumadora la implantación de regulaciones más estrictas para el bienestar animal durante el transporte en la UE; en lo que se refiere a proteger a los animales vulnerables, mejorar las condiciones generales de bienestar de todos los animales, prohibir ciertos tipos de transporte, entre otros.
Estas opiniones públicas cuentan con el fuerte respaldo de organismos oficiales. En 2022, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria publicó sus recomendaciones para mejorar el bienestar animal durante el transporte vivo, que incluían tiempos de viaje más cortos y mayor espacio para que los animales se movieran. En 2023, el Tribunal de Cuentas Europeo lanzó una revisión sobre el transporte de animales vivos, concluyendo que se requieren cambios estructurales en la industria y mayor atención a las disposiciones de bienestar animal.
En nuestras propias recomendaciones para el cambio en el sector del transporte de animales vivos, exigimos tiempos máximos de viaje específicos por especie y prohibiciones para el transporte de ciertos animales vulnerables, incluyendo terneros y lechones menores de ocho semanas de edad, ovejas y cabras menores de seis semanas de edad, y animales embarazados que superen el 40% de su gestación.
Asimismo, exigimos una prohibición total de las exportaciones vivas de animales a terceros países, donde no puedan ser protegidos por la legislación de bienestar animal de la UE. De manera alentadora, varios países ya han avanzado en este ámbito; entre ellos, Nueva Zelanda y Luxemburgo, que prohibieron la exportación de animales vivos a terceros países para fines de sacrificio en 2022. Más recientemente, en 2024, el Reino Unido también optó por prohibir las exportaciones vivas, lo que significa que ya no se pueden exportar animales de granja para sacrificio o engorde. Dado que no se puede garantizar el bienestar de los animales exportados fuera de los Estados miembros, una prohibición total de este tipo de transporte es la única solución lógica.
“Modernizar la normativa y adoptar medidas preventivas es crucial para evitar más tragedias. No podemos seguir permitiendo que la burocracia ponga en riesgo la vida de seres sintientes”, recalca Gascón.
La UE no debe perder esta oportunidad para reformar el transporte de animales vivos en beneficio de todos
La industria del transporte de animales vivos influye en el destino de tantos seres sintientes y tiene un impacto enorme en su bienestar. Solo cambios audaces y aplicables en el Reglamento de Transporte podrán cuidar realmente de ellos en este sector, o mejor aún, una transición hacia un comercio de carne y canal, lo que implicaría que ningún animal vivo se someta jamás a este proceso. “Debemos apostar por alternativas al transporte vivo, priorizando el bienestar animal en cada etapa del proceso. Es el momento de dejar atrás un sistema obsoleto y doloroso”, subraya Gascón.
Este ambicioso cambio revolucionaría el comercio del transporte en términos de bienestar, y además existe un sólido caso económico para que los responsables políticos de la UE consideren este cambio. Siguiendo el ejemplo de otros países que ya han comenzado a moverse en esta dirección, como el Reino Unido, los responsables políticos europeos deberían aprovechar esta oportunidad para demostrar un compromiso real con los animales, yendo más allá de lo mínimo exigido para su bienestar y adoptando sistemas alternativos que reemplacen el problemático comercio del transporte de animales vivos.